Con cirugía
La extracción quirúrgica de la venas varicosas está siendo sustituida por nuevos métodos de tratamiento menos agresivo que evitan que el paciente tenga que ingresar en el hospital y hacer reposo absoluto
La manifestación más habitual de estas venas es su dilatación permanente, haciéndose gruesas, desiguales y sobreelevadas en la piel de las piernas.
No obstante, hay otras representaciones clínicas varicosas como las telangiectasias, conocidas como arañas vasculares -dilataciones de pequeños vasos sanguíneos o capilares-, varices con edema (acumulación de líquido), cambios de coloración e, incluso, úlceras cutáneas.
Y aunque en algunos casos son asintomáticas, pueden advertir del mal funcionamiento del sistema circulatorio.
Cirugía venosa selectiva

En manos de nuestro especialista y mediante pequeñas incisiones (habitualmente de menos de un milímetro,) y un ganchito especialmente diseñado, se procede delicadamente a la extracción completa, por segmentos, de todo el trayecto varicoso.
Dado el tamaño de las incisiones no se precisa ningún tipo de sutura.
Al finalizar la intervención, se coloca un vendaje compresivo y el paciente abandona el Hospital por su propio pie. Debe guardar reposo durante veinticuatro horas, con la pierna elevada.
Cirugía endoláser
Es una técnica en la que se elimina la vena enferma introduciendo en su interior una fibra láser, a través de una pequeña incisión, que la esclerosará a través del calor.
Posteriormente se coloca una media compresiva postquirúrgicoa y el paciente abandona el hospital por su propio pie.
No se requiere reposo absoluto.




